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Octubre 6, 2008

La gran noche de Calamaro

Categoría: Pepsi Music 08 fernandoamdan - 1:56 pm

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Él, con los brazos extendidos, abiertos, desfilaba por los extremos del escenario, nutriéndose de los aplausos. En las pantallas gigantes, saltaba la imagen de una figura bramante de rulos y con característicos anteojos de sol. Era tal el entusiasmo de los seguidores de Andrés Calamaro, que en el Club Ciudad de Buenos Aires todo, absolutamente todo vibraba al ritmo de “El Salmón”.

Fue justamente ese el tema con que el músico más esperado de la tarde abrió el séptimo día del Pepsi Music, en su versión 2008. “Compañeras y compañeras, muchas gracias”, repitió tres veces en 20 minutos un verborrágico Calamaro. Enfundado en un saco negro y una remera de Kiss, tocando su guitarra, arrancó presentando casi todos los cortes de “La Lengua Popular”, su último disco. Así pasaron “Los chicos” (ver video), “Mi Gin Tonic”, “Carnaval de Brasil” y “Cinco Minutos Más”, que el público coreó a pleno.

El Calamar jugaba con el público y hasta con las letras de las canciones, cambiando barrios y enganchando sus temas con melodías de Marley o The Beatles. “Olé, olé, olé… Andrés, Andrés!”, subía desde el campo, donde unas 30 mil personas convirtieron a la del domingo la jornada de mayor asistencia en todo el festival. Después agradecería a Los Auténticos Decadentes y a Loquillo, sus antecesores en la fecha del Pepsi, por compartir el día con él.

“Y como la música no es un deporte individual, como el tenis, quiero presentarles al resto de los músicos en la banda”, comenzaba Calamaro su imperdible decálogo de frases. Con un mate en la mano, presentó al conjunto, que subió con una formación inusual: mientras que El Salmón dejó de lado su teclado para abocarse a la guitarra,  otros cuatro miembros deslumbraron en las seis cuerdas. La puesta en escena, aunque modesta, permitió lucir a toda la formación.

calamaro_11.jpgMarley también está vivo. Para presentar su siguiente tema, apeló a una anécdota: “El otro día, en la verdulería, me encontré a Elvis…”. Así arrancaba “Elvis está vivo”, y la gente volvió a lo saltos. Calamaro recorría a lo ancho y a lo largo todo el escenario, para arengar hasta los espectadores más alejados. Al turno de “Soy tuyo”, el tema más romanticón de “La Lengua…”, decidieron engancharlo a “Contigo”, el tema de Sabina (“…y morirme contigo si te matas…”). La tribuna femenina, derretida ante los precisos encantos de la noche.

¿Qué otro artista, en todo el mundo, puede darse el lujo hoy de tocar tangos ante 30 mil personas? Probablemente sólo Calamaro, que dio el gusto de saludar a Mariano Mores (“el maestro, fundador de la música argentina”) y entonó, con bastante buen tino, el clásico tanguero “Los Mareados”.

Llegaría el momento de los viejos hits calamarenses. Entonces el público cantaría, empachado del gusto, temas como “Te quiero” (enganchado con “Woman no cry” de Marley). “Bob Marley está vivo, se fuma un porro conmigo”, canturreaba al cierre de la canción.

Después vendrían los entrañables “Crímenes perfectos” y “Estadios Azteca”, que la gente siguió y se emocionó por igual. Calamaro volvería al tono tanguero con una introducción a su “Flaca”, con la música y letra de “Nostalgias”. No faltarían tampoco el clásico de Los Rodríguez, “Sin documentos”, y una emotiva versión de “Paloma”.

Entre la ovación, un Calamaro emocionado y rebosante de alegría se despidió: “Muchas gracias, nos vemos en diciembre en La Plata con el Indio”. Y el público ya empezaba a palpitar la fecha con el ex cantante de Los Redondos, el próximo lujo de los seguidores del rock nacional.

Minutos antes. La fiesta había estallado ya con Los Auténticos Decadentes, quien comprobó, una vez más, su gran capacidad para divertir a las masas con todos hits radiales. Los Decadentes tal vez puedan incluir en sus curriculums ser la banda más versionada por las hinchadas de futbol y, se sabe, sus letras son de las más reconocidas en toda la escena loca.

Los liderados por Cucho abrieron con “Somos”, tal vez un himno reivindicativo a la condición decadente, y luego seguirían con aquellos infaltables de toda fiesta que se precie de tal: “Vení Raquel”, “Como me voy a olvidar”, “Los piratas”, “Sigue tu camino”, “La guitarra”, “Un osito de peluche de Taiwán” y “Loco (tu forma de ser)”, hicieron bailar a la multitud, que por entonces ya palpitaba el show de Calamaro.

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Pero antes sería el turno de otra de las bandas locales, en constante Ascenso. Gracias a los cambios en la grilla, Estelares tocó ante una cantidad de público inesperada, poco antes del recital de El Salmón. Aprovecharon para tocar “América” y sus cortes de difusión “Un día perfecto” y “Aire”.

Pero todos sabían quién era la verdadera estrella de la jornada. “Ya sabemos que es la noche de Andrés, uno de los máximos cantautores del país”, dijo la voz del grupo platense, Manuel Moretti. Estelares, por estilo y función, se convertirían en el aperitivo ideal para la llegada del ex Los Rodríguez.

El mismo agradecimiento mostraron los integrantes de Loquillo, el españolismo cantante que tocó a la media tarde. “Gracias Andrés, por todo”, dijo José María Sanz Beltrán, el líder de la banda, y una curiosa mezcla entre Morrisey (por el vestuario), Jhonny Bravo (peinado) y Sandro (bailecitos).

Loquillo miraba y señalaba a las cámaras y a la gente entre el público, uno por uno, como indicándoles “he venido por ustedes”. Y lo logró. La performance y carisma de Loquillo fueron tales que se convirtió en uno de los mejores ejemplos de cómo una banda se gana los aplausos sin más credenciales que el momento y algunas canciones bien ejecutadas, canciones de rock star que “está de vuelta” (y no resignó nada en el camino) y simpatiquísimas letras (“…y dice la gente que ahora eres normal, y yo aquí borracho en un Cadillac…”). Los viejos leit-motivs rockeros, de tan kitsch, quedaban bien y la gente disfrutó cada uno de sus gestos.

Otra de las presentaciones más celebradas fue la de Los Tipitos, que aprovecharon para tocar temas de “Tan Real”, su última producción, y canciones de discos anteriores. No faltaron “Brujería” y “Silencio”, pero la sorpresa (y los aplausos) de la tarde quedó para la acertada versión de “Siguiendo la Luna”, el tema de Los Fabulosos. Visiblemente emocionados, la banda agradeció el momento y el público aportó su energía.

Mirá el video del recital en Terra TV: “Los chicos”, por Calamaro

Reviví todos los shows del Día 7, por Terra TV:

Los Auténticos Decadentes
Somos
Los Piratas

Loquillo
Actitud RR

Estelares
América
Moneda corriente
Camas separadas

 

Fernando Amdan

 

1 Comentario »

  1. Loco, no hay otro tema del Salmon?!?!?!

    Comentario by Fey — Octubre 7, 2008 6:54 pm

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